VENTAJAS DE LA CUSTODIA COMPARTIDA
La guarda y custodia individual a favor de uno sólo de los progenitores ha sido el único sistema que tradicionalmente se imponía en España. Sin embargo, nuestra sociedad más avanzada ya es consciente de que la custodia compartida es la mejor manera de salvaguardar el interés del menor en los casos de cese de la convivencia de sus padres.
Y ello porque sólo tiene ventajas para nuestros hijos. Veamos las más importantes.
En primer lugar, se garantiza el derecho del niño a mantener el contacto con sus dos progenitores, dando así cumplimiento a lo dispuesto en el art. 9.3 de la Convención sobre los Derechos del Niño al establecer que los Estados parte procurarán que los menores puedan “mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño”. Si se produce la ruptura de los progenitores, es imprescindible que el menor pueda seguir relacionándose con sus padres en un absoluto plano de igualdad, pues sólo de esta forma podrá consolidarse el vínculo afectivo que todo niño debe tener con sus padres, imprescindible para su adecuado crecimiento y desarrollo. El hijo necesita sentir que ambos progenitores le quieren y le valoran para poder mantener su autoestima personal.
Este sistema es una indudable fuente de estabilidad emocional del menor. Los estudios más prestigiosos aseguran que el contacto continuado del menor con sus dos progenitores contribuye a su equilibrio emocional. Si tras la separación el menor continúa estando con su padre y con su madre, esto contribuirá a que recupere la confianza y seguridad perdidas durante el proceso de divorcio. El menor se dará cuenta de que a pesar de que sus padres ya no viven juntos, ambos le siguen queriendo igual que lo hacían antes, lo que facilitará que el menor fortalezca su autoestima y que tenga una mayor estabilidad emocional.
En tercer lugar, sin duda la custodia compartida es el régimen menos distorsionador de la situación normal de co-ejercicio de la custodia y de la patria potestad. Se fomenta una actitud más abierta de los hijos hacia la separación, que permite una mayor aceptación del nuevo contexto y evita situaciones de manipulación consciente o inconsciente.
Por último, no olvidemos que la custodia compartida también es positiva para los padres, pues se evita el sentimiento de "vencedores y vencidos". Con la guarda y custodia alterna desparecen estos términos para pasar a un concepto de igualdad en las relaciones familiares en las que ambos progenitores tienen los mismos derechos y deberes, y ninguno está por encima del otro en lo que respecta a la educación de sus hijos.

