En enero de 2016 se implantó a nivel europeo la Directiva Solvencia II, la cual nació para dar respuesta a la evolución constante, igual que ocurre en otros ámbitos y sectores empresariales, del sector asegurador a lo largo de las últimas décadas.

Pues bien, respetado los parámetros cuantitativos, de gobierno y transparencia fijados en la mencionada Directiva, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones ha comenzado un proceso de consulta pública para la renovación del marco regulador de las tablas biométricas utilizadas en la industria del seguro.

Las tablas biométricas actuales tienen un periodo de observación de más de veinte años, pero con la aprobación de las nuevas tablas se pretende garantizar la estabilidad y solvencia del sector asegurador, incluyéndose las siguientes garantías:

  • Permitir una valoración suficiente de las obligaciones que asumen las entidades aseguradoras de vida y las mutualidades de previsión social con sus asegurados.
  • Que las tablas biométricas adoptadas sean adecuadas para proteger los derechos de los tomadores y asegurados.
  • Permitir que las bases técnicas de las tablas biométricas (consistentes en datos observados, metodología, hipótesis…) tengan una adecuada monitorización del riesgo biométrico por parte de la función actuarial y de la función de gestión de riesgos de cada entidad, incluyendo lo referente al riesgo de conducta, a la valoración de las provisiones técnicas y la autoevaluación del riesgo biométrico.
  • Permitir que las tablas de mortalidad resultantes tengan la adecuada gestión y en su caso trasferencia del riesgo de longevidad.

Con todo ello se presente dar a la industria aseguradora un entorno estable y de referencia para los próximos años, evitando futuros desfases en las tablas utilizadas por dicha industria.