Casos de éxito

Estos son algunos de los casos de éxito de nuestro Despacho, existiendo ya una sentencia firme sobre cada asunto expuesto.

Reclamaciones de seguro de vida

Defendemos al marido de la asegurada, que tras fallecer ésta por un cáncer de colón, demanda a la compañía de seguros que se niega a pagar las coberturas de hospitalización, fallecimiento y sepelio, alegando que existían inexactitudes en el cuestionario de salud. La sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia 68 de Madrid estima íntegramente nuestra demanda, y condena a la aseguradora a pagar los 62.598,70 euros pactados, así como los intereses del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro.

Basilea Abogados ha conseguido que el Juzgado de Primera Instancia 4 de Zaragoza condene a Seguros Bilbao a pagar a su asegurado los 78.307,95 euros pactados en la póliza de vida que el asegurado había contratado con la aseguradora, a través de un corredor de seguros. La compañía de seguros se negó a pagar las coberturas correspondientes a la incapacidad permanente absoluta. La sentencia reconoce el derecho de nuestro cliente a cobrar esa cobertura, condenando a la aseguradora además al pago de los intereses del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro.

Reclamación y ejecución de avales

Conseguimos que nuestro cliente -una empresa dedicada al sector de la construcción-, cobre el importe de los avales a primer requerimiento que había otorgado la entidad financiera, y que ésta se negaba a abonar alegando que nuestro cliente había exigido el cumplimiento de los avales fuera del límite temporal pactado por las partes. La sentencia obliga a la entidad bancaria a dar cumplimientos a las garantías contratadas, abonando a nuestro cliente la cantidad de 45.000 euros.

Responsabilidad civil profesional (Abogados y procuradores)

A través de sentencia del pasado 8 de marzo de 2018, el Juzgado de Primera Instancia 1 de Majadahonda, estima íntegramente la demanda interpuesta por Basilea Abogados frente a compañía que aseguraba la responsabilidad civil de un abogado, declarando la responsabilidad del letrado por no acudir a la vista del procedimiento contencioso-administrativo que debía resolver la demanda interpuesta por este letrado frente a la resolución dictada por la Delegación del Gobierno, por la que se denegaba la renovación del permiso de trabajo y residencia de su cliente. La aseguradora y su asegurado tendrán que responder de los 25.000 euros objeto de condena, debiendo abonar además la citada compañía los intereses punitivos del art. 20 LCS calculados desde la fecha del siniestro.

Conseguimos que el Juzgado de Primera Instancia 58 de Madrid desestime la demanda interpuesta por un cliente frente a su abogada, en la que solicitaba el pago de 542.000 euros.La abogada había sido contratada por el demandante para defender los intereses de un agente de la construcción en un procedimiento de responsabilidad decenal. La demanda presentada frente a nuestra cliente consideraba que la letrada había dejado transcurrir en un día el plazo para contestar a la demanda. La sentencia obtenida por los letrados de Basilea Abogados considera que la actuación de la letrada no fue negligente, al acomodarse a criterios técnicos, sin que por tanto la abogada deba indemnizar a quien fuera su cliente.

Defendemos la ausencia de responsabilidad civil de un abogado al que se le atribuía haber presentado fuera de plazo un Recurso de Alzada frente a una Resolución del SERMAS por la que se notificaba a su cliente una sanción de suspensión de empleo y sueldo durante dos años. La sentencia considera que no hubo negligencia del letrado defendido por el equipo de Basilea Abogados, ya que su actuación se acomodaba a un criterio del Tribunal Supremo.

Responsabilidad civil profesional (Arquitectos y agentes de la construcción)

Defendemos los intereses de una Comunidad de Propietarios, en reclamación de los desperfectos y daños sufridos en la obra. La demanda se dirigió frente a todos los agentes que participaron en la construcción del edificio (arquitecto superior, aparejadores, constructora y promotora). El Juzgado de Primera Instancia 81 de Madrid obliga a los responsables a subsanar los graves defectos que presentaba el inmueble.

Conseguimos que la Arquitecta Superior de una obra no sea declarada responsable de los desperfectos que presentaba una urbanización situada en la provincia de Pontevedra. La sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia 3 de Ribeira desestima la demanda presentada frente a nuestra cliente por dos motivos: en primer lugar, porque quedó acreditado que la demanda estaba prescrita, y en segundo lugar porque la responsabilidad de los defectos reclamados fue atribuía a la empresa promotora.

Accidentes de trabajo

Cuando Miguel falleció mientras trabajaba durante una obra en el municipio de Navalcarnero, su mujer y su madre acudieron al despacho porque la empresa constructora se negaba a pagarles, a ella y a sus dos hijos, la indemnización a la que tenían derecho. Tras presentar la correspondiente denuncia, y después un proceso judicial largo y lleno de obstáculos, conseguimos que el Juzgado de lo Penal de Móstoles condena a la empresa constructora y su compañía de seguros a indemnizarles con más de 600.000 euros.

El trabajador del metal Francisco Javier sufrió un grave accidente de trabajo mientras encontrabaencofrando. Como consecuencia de ese accidente perdió la visión del ojo derecho al no llevar puestas las gafas de protección, que no le habían sido entregadas por el empresario según las cuales conseguimos acreditar. En la sentencia logramos que el Juzgado no aplicara de forma estricta el baremo de accidentes de tráfico, aumentando así la indemnización a 55.000 euros.

Productos defectuosos

Conseguimos que nuestra cliente fuera indemnizada con 18.000 euros, por los daños y perjuicios ocasionados al implado de unas prótesis mamarias de aceite de soja. El Juzgado consideró que la empresa fabricante no debió comercializar esta clase de producto para su utilización con fines estéticos y reparadores, pues era potencialmente cancerígeno.

Nuestro cliente se trataba de una pequeña empresa familiar dedicada a la venta de madera, que había adquirido un agente químico comercializado por una empresa especializada, destinado a aumentar la vida útil de la madera al evitar su putrefacción. Sin embargo, este agente químico no cumplió con su finalidad, y nuestro cliente recibió numerosas reclamaciones de compradores quejándose del mal estado de la madera. Conseguimos acreditar que el agente químico era defectuoso, y la sentencia condenó a su fabricante a indemnizar a nuestro cliente de todo el perjuicio sufrido.

La Sección 8ª de la Audiencia Provincial de Madrid declaró la existencia de responsabilidad civil de Banco Santander por la incorrecta información facilitada nuestros clientes a la hora de venderles un producto financiero complejo, por importe total de 560.000 Euros. La sentencia condenó al banco a de devolver a los clientes el dinero invertido.

Responsabilidad del aparejador

Se incluyó a nuestro cliente, aparejador, en una demanda reclamando por defectos de construcción en la que se solicitaban más de 100.000 euros. El Juzgado de primera instancia 20 de Valencia, absolvió a nuestro cliente, al quedar demostrado que la causa de los daños reclamados por los propietarios no se encontraba en defectos de ejecución, sino en errores de proyecto, debidos a la falta de estudios geotécnicos adecuados. Se subraya la necesidad de realizar estudios del terreno más exhaustivos, que competen en exclusiva al Arquitecto. Fueron condenados el arquitecto superior, y las empresas constructora y promotora, absolviendo al arquitecto técnico.

Directivos y administradores

Nuestros clientes, acreedores de una sociedad, consiguieron que la Audiencia Provincial de Madrid condenara al administrador de la sociedad deudora, levantando el velo jurídico. Se demostró que el deudor condenado, había creado una sociedad en lugar de otra, con el mismo domicilio, actividad y administración, a fin de provocar la insolvencia de ésta en perjuicio de terceros acreedores. De esta manera pudieron recuperar el dinero que se les adeudaba.

Reclamación frente a compañías de seguro y de caución

Nuestro cliente, dueño de un barco, reclamó a su aseguradora ante la negativa de la compañía a cubrir el siniestro sufrido. Mientras navegaba, un fuerte viento provocó la caída del mástil y ello daños a la embarcación por valor de 38.000 euros. La compañía se escudaba en que el siniestro de produjo por uso y desgaste, y cierta falta de conservación. La Audiencia Provincial de Valencia dio la razón a nuestro cliente. Hacía cinco meses que la Dirección General de la Marina Mercante había dado viabilidad a la navegación, lo que según entendió la Audiencia equivale a haber desarrollado correctamente el mantenimiento del barco.