El Tribunal Supremo analiza si ha prescrito una acción directa que interpone un perjudicado frente a una entidad aseguradora por una responsabilidad civil medico-sanitaria que había sido previamente declarada en un procedimiento civil anterior.

Los hechos traen causa de un primer procedimiento iniciado contra la entidad aseguradora “Zurich” cuyo conocimiento recae ante el Juzgado de Primera Instancia 1 de Puerto Real. El juzgado dicto sentencia el 5 de noviembre de 2012 estimando una acción meramente declarativa de responsabilidad civil medico-sanitaria.

La entidad aseguradora recurrió ante la Audiencia Provincial quien estimó su recurso mediante sentencia de fecha 13 mayo 2014 al entender «que la aseguradora no estaba pasivamente legitimada ad cusam para soportar una acción declarativa, sino que a tenor del  art. 76    LCS  (RCL 1980, 2295)  su obligación consistiría en pagar la indemnización si el siniestro acaece, por lo que no debe tener acogida una mala praxis de su asegurada y la existencia de la relación de causalidad entre la acción/omisión negligente y el daño sufrido por la actora para, una vez decidido sobre ello, entablar un segundo pleito que tenga por objeto únicamente la determinación del quantum indemnizatorio. Lo que puede pedir el perjudicado al amparo de este artículo es exclusivamente una condena a pagar una indemnización, conforme al contrato de seguro»

Pues bien, después de que esta sentencia de la Audiencia Provincial fuera firme, el perjudicado interpuso una nueva demanda ejercitando una acción de reclamación de cantidad contra Zurich por los daños y perjuicios sufridos a causa del defectuoso tratamiento médico recibido por facultativos del SAS.

El Juzgado de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda que fue recurrida por la entidad seguradora quien alegó excepción de cosa juzgada y subsidiariamente prescripción de la acción directa.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Cádiz estimó el recurso de apelación mediante sentencia de fecha 12 de enero de 2017:

  • Sobre la excepción de cosa juzgada acuerda la misma respecto de la acción declarativa ejercitada, pero no respecto de la acción de condena. Se afirma que: «en el hecho enjuiciado, en el proceso anterior, se ejercitó una acción meramente declarativa de la relación causal ente el tratamiento médico dispensado por los médicos de S.A.S a la demandante y el daño sufrido por la misma, sin ejercitar acción indemnizatoria o de reclamación de daños algunos. En el proceso actual, se ejercita esta acción declarativa y además se pide la condena a la aseguradora al pago de una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. Consideramos que existe cosa Juzgada respecto de esta primera acción declarativa ejercitada en la demanda y desestimada en el anterior proceso.»
  • Sobre la prescripción sostiene, y se alegaba con carácter subsidiario, que el primer litigio no interrumpió la prescripción de la acción ejercitada en el presente, por tratarse de acciones diferentes.

La perjudicada recurrió en casación ante el Tribunal Supremo, alegando la indebida inaplicación del artículo 1973 CC.

Finalmente, el 18 de julio de 2019 el Tribunal Supremo ha dictado una sorprendente en la que si bien reconoce que la acción directa se ha ejercitado en dos procedimientos diferentes, no considera que haya existido efecto de cosa juzgada ni que la acción haya prescrito.

La Sala recoge que si bien “con los avatares procesales ya expuestos”, admitir la existencia de una prescripción en la acción directa interpuesta sería contrario a la tutela judicial efectiva, ya que hay que atender a la conducta de la parte recurrente, quien en ningún momento ha denotado el abandono del ejercicio de su propio derecho.

Entendemos que el Tribunal Supremo ha atendido más a cuestiones de justicia material que a lo que el propio ordenamiento jurídico establece en lo referente a la institución de la prescripción, al introducir un nuevo concepto como es el del abandono del ejercicio del propio derecho. De ese modo justifica que no haya prescrito una acción directa que se ejercita en dos ocasiones frente a la misma entidad aseguradora.