Ya iba siendo hora de que algún Tribunal tomara cartas en el asunto de las demandas colectivas por la incorrecta comercialización de las participaciones preferentes. Esta moda que surgió, supuestamente, para ayudar a los miles de afectados por las malas prácticas bancarias, se ha ido consolidando en la sociedad como la vía idónea para acudir a los Tribunales a pesar de resultar sumamente perjudicial para sus intereses, tal y como desde Basilea Abogados hemos venido defendiendo. De este modo, en su sentencia conocida el pasado día 5 de junio de 2012, la Sección 21 bis la Audiencia Provincial de Madrid ha negado a un centenar de afectados por la quiebra de Lehman Brothers y los bancos islandeses Kaupthing Bank y Landsbanki la potestad para actuar de forma colectiva ante los tribunales, anulando por esta razón la sentencia que condenó a Bankinter a indemnizarles con 6,5 millones de euros. De hecho, la sentencia ni siquiera ha entrado a valorar los motivos de fondo del recurso planteado por la entidad bancaria.

El argumento empleado por la Audiencia Provincial de Madrid no es otro que las reclamaciones formuladas por los afectados deben resolverse de forma independiente, ya que la nulidad de cada contrato debe analizarse de manera autónoma, estudiando si en cada caso concurren los supuestos de nulidad necesarios para declarar nula la orden de compra de las participaciones preferentes. La sentencia advierte que “cada uno de los demandantes tiene una experiencia inversora diferente, invierte un patrimonio diferente en productos diversos y cada contrato se produce de forma desigual”. De esta forma, concluye que la sentencia que resuelva cada una de las demandas individuales presentadas deberá motivar, “caso por caso, cada una de las circunstancias de cada uno de los demandantes que son propias y carecen de nexo común”.

En este sentido, Basilea Abogados comparte el criterio asentado por la Audiencia Provincial de Madrid, pues es necesario distinguir entre afectados que contaban con experiencia inversora de los que no la tenían, o de los que sí poseían conocimientos financieros de los que era legos en esta materia. De igual manera, debemos recordar que no todos los contratos se suscribieron de la misma forma, pues mientras en algunos casos esa contratación fue telefónica, en otras se hizo de forma presencial.

Basilea Abogados quiere agradecer a sus clientes, nuevamente, la confianza que han depositado en nosotros, así como la valentía demostrada al interponer una demanda individual para conseguir la recuperación de su dinero, haciendo frente a todos aquellos cantos de sirena que animaban a unirse a una demanda colectiva, la cual ha demostrador ser sumamente dañina para los intereses de los afectados. Gracias a todos.