Si es Ud. amante del riesgo, entre la inmensa oferta de productos bancarios, cualquiera puede contratar productos de alto riesgo asociados a mercados como el de las materias primas, los metales preciosos, o las divisas. Y no es necesaria una gran inversión. Podría Ud., por ejemplo, invertir 3.000 euros en algún producto en el que obtener ganancias, o perder todo lo invertido, dependiera de la evolución del yen o el franco suizo.

Pero cada vez que se pregunta a un afectado de hipotecas multidivisa … ¿invertiría Ud. 3.000 € en un producto de muy alto riesgo, en el que ganar o perder, perder incluso por encima de esos 3.000 €, dependiera de mercados que Ud. no domina, como es el de las divisas?. La respuesta siempre es NO. De ninguna manera. Nunca me han gustado demasiado los productos con mucho riesgo. Etc.

Entonces … ¿por qué dichas personas se atrevieron a realizar en los años de la burbuja inmobiliaria uno de los contratos más importantes en divisas distintas al euro?. ¿Por qué alguien que no arriesgaría 3.000 € en productos de alto riesgo asociados a mercados complejos se arriesgó a perder su casa precisamente en esos mercados?. Conocemos la respuesta: porque su banco le ocultó el riesgo que realmente estaba asumiendo. Es la conclusión a la que están llegando la inmensa mayoría de Tribunales de nuestro país.

“Es un préstamo normal, pero que no va ligado al Euribor, por lo que es mucho mejor”.

“Con este préstamo en divisas sí podréis comprar la casa que queréis, la mayoría de clientes están optando por él, sobretodo los empleados de nuestro banco”.

“Los yenes y los francos son divisas mucho más estables que el euro, en realidad estos préstamos son más seguros que ninguno”.

“Este préstamo y estas condiciones tan fantásticas te las ofrecemos porque formas parte un colectivo especial (pilotos, azafatas, funcionarios…)”.

Son algunos de los argumentos que entre 2005 y 2007 escucharon los afectados por préstamos multidivisa cuando su banco les “explicó” el producto. Dichas explicaciones no fueron ni adecuadas, ni suficientes; eran argumentos destinados a que Ud. aceptara un producto con evidentes beneficios para el banco. Para lograr que el cliente aceptase este dañino producto se le ocultaron los riesgos que en realidad iba a asumir. Su banco omitió lo arriesgado de tener que pagar en una divisa distinta (yen, francos) a la que manejamos y en la que cobramos nuestros salarios (euros). Le ocultó que no estábamos ante un mercado “estable”, sino ante un contexto económico internacional cuando menos imprevisible. Y se “olvidó” de informarle debidamente acerca del funcionamiento completo del mercado de divisas, de los escenarios que manejaba el banco, y de los verdaderos riesgos que estaba Ud. asumiendo. El banco en definitiva, colocó su vivienda y su patrimonio en peligro, a través de un producto complejo y de alto riesgo que seguramente por su perfil jamás debió ofrecerle.

El propio Tribunal Supremo, en Sentencia de 30 de junio de 2015, definió estas hipotecas como un “instrumento financiero derivado”, imponiendo a las entidades estrictos requisitos de información y transparencia “para que el consumidor pueda evaluar, basándose en criterios precisos y comprensibles, las consecuencias económicas derivadas a su cargo”. Y siguiendo esta misma línea, numerosos Tribunales se están pronunciando a favor de los afectados en este producto.

Estamos seguros de que si Ud. hubiera recibido toda esa información, cuya entrega era obligatoria para el banco, jamás hubiera contratado una hipoteca multidivisa. Y a la misma conclusión están llegando los Tribunales. Los numerosos casos analizados, y las numerosas Sentencias obtenidas por los letrados de Basilea Abogados, nos lo confirman.

En Basilea Abogados queremos ayudar a todos los afectados por este producto. Primero, analizando personal y presencialmente casa caso de manera gratuita. Y en segundo lugar a través de acuerdos con diferentes profesionales que nos han permitido reducir al máximo los costes del proceso: Ud. podrá reclamar judicialmente por la cantidad de 3.000 €, más una prima de éxito de otros 3.000 € (que sólo deberá pagar en caso de que obtengamos sentencia favorable o alcancemos un acuerdo con el banco), sin tener que adelantar ninguna otra cantidad. Este importe incluye la provisión de fondos del abogado y el procurador, los gastos notariales, y también el coste de un informe pericial personalizado con el que reforzaremos su demanda.

Póngase en manos de los mejores profesionales, que llevan años defendiendo a afectados como Ud. No dude en consultarnos de manera gratuita. En Basilea Abogados analizaremos su caso de manera completa y gratuita. Llámenos y lo comprobará.