Incentivar la contratación de planes de pensiones entre los más jóvenes es el objetivo fundamental del Proyecto de Real Decreto que modificará el Reglamento de los Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero.

En primer lugar, se profundiza en la reducción de costes de gestión. Ya en 2014 se redujeron las comisiones máximas de gestión de estos fondos desde el 2% hasta el actual 1,50%, medida que, según ha reconocido ahora el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, no tuvo apenas repercusión en el aumento de aportaciones. Ahora se reducirán estas comisiones para los fondos que invierten en renta fija (la comisión máxima pasa del 1,50% al 0,85%), y para los de renta fija mixta (del 1,50% al 1,30%). Para el resto de fondos (garantizados y de renta variable) las comisiones máximas quedan en el 1,50%.

Mayor importancia tiene sin duda la flexibilización de la recuperación de las aportaciones. Así, se introduce la posibilidad de recuperar las aportaciones en el plazo de diez años, sin mayores requisitos que la libre voluntad. Esta nueva posibilidad se une a las ya existentes (jubilación, enfermedad grave, desempleo de larga duración y situación de ejecución hipotecaria) y tiene como objetivo el incentivar la contratación de estos productos especialmente entre los más jóvenes, normalmente reacios a no poder disponer de sus ahorros hasta el lejano momento de la jubilación.

Se introduce la posibilidad de recuperar las aportaciones en el plazo de diez años.

Se da forma de esta manera a la recuperación voluntaria de las aportaciones a partir del décimo año, una posibilidad ya contemplada en la reforma fiscal de 2015, pero que aún no se había desarrollado reglamentariamente.

De la medida se podrán beneficiar los planes y fondos ya contratados. Los fondos ya existentes antes del 31 de diciembre de 2015 deberán esperar hasta el año 2025 para rescatar sus aportaciones si así lo desean. Se mantienen las reglas fiscales existentes, tributándose en el momento del rescate de las aportaciones.

La aprobación definitiva está prevista en el plazo de seis meses, una vez transcurrido el periodo de audiencia pública en el que nos encontramos (hasta el próximo 4 de diciembre de 2017), que sea aprobado definitivamente por el Consejo de Ministros, y publicado en el BOE.

Respecto a los planes de pensiones suscritos por las empresas con sus trabajadores, como era de esperar la aplicación de esta norma deberá ser negociada por ambas partes.

A fecha 31 de diciembre de 2015 los españoles acumulaban 106.000 millones de euros en planes y fondos de pensiones, de los cuales había unos 68.000 millones de euros en planes de pensiones individuales. En torno al 45% se ubicaba en el tramo de renta fija mixta, un 35% en renta variable y fondos garantizados y un 18% en renta variable pura. Ahora se abre la posibilidad de que sean retirados en 2025.

Con la nueva medida se incentiva sin duda la contratación de este tipo de ahorro privado, cuya repercusión entre los españoles es escasa, y mínima entre los más jóvenes. Una reforma que el tiempo dirá si es suficiente, pero que en estos momentos resulta necesaria ante la necesidad de ahorro privado y la siempre cuestionada sostenibilidad del sistema público de pensiones.