Desde Basilea Abogados deseamos matizar y explicar la propuesta anunciada por el Banco Santander, en la medida en que la misma no supone ni una solución para la mayoría de quienes eran los legítimos propietarios del Banco Popular, ni representa una verdadera compensación para los pocos accionistas que podrán acogerse a la misma:

1. Esta propuesta del Banco Santander sólo se dirige a las acciones adquiridas en la última ampliación de capital del pasado 2016, las cuales representan menos del 30% del accionariado total del banco.

La oferta se dirige a las acciones adquiridas en la última ampliación de capital del pasado 2016.

2. Además, dentro de este reducido grupo de accionistas, la oferta del Banco Santander se limita a quienes adquirieron las acciones a través del propio Banco Popular, excluyendo -sin razón alguna más allá de la puramente comercial-, a los accionistas que compraron acciones utilizando otras entidades financieras.

Existe una segunda limitación: aunque el accionista comprara las acciones en la mencionada ampliación, y además lo hiciera a través del Banco Popular, si decidió vender más tarde los títulos para minimizar las pérdidas que estaba sufriendo, tampoco podrá acogerse a la oferta anunciada por Ana Patricia Botín. Se excluye de la misma a quienes no conservasen las acciones el día de la intervención del Banco Popular.

3. El Banco Santander ofrece a los accionistas unos bonos perpetuos contingentemente convertibles, a voluntad del banco, dentro de 7 años. Con una rentabilidad del 1%.

Es decir, el banco va a convertir a los accionistas (titulares por tanto del producto más sencillo que hay dentro de la renta variable), en titulares de un producto complejo según la catalogacion que hace la CNMV. De tal forma que simples accionistas del banco pasarán de ser dueños del Banco Popular a titulares de un producto complejo y cuya conversión dependerá exclusivamente de una de las partes del contrato. El incumplimiento de la Ley de Mercado de Valores y de la normativa MiFID es muy grave.

Quienes acepten la oferta de ser simples accionistas a titulares de un producto complejo y cuya conversión dependerá exclusivamente del Banco Santander.

4. La aceptación del acuerdo supone la renuncia a entablar acciones judiciales, incluidas las relativas a compras anteriores o posteriores a la ampliación. En Basilea Abogados ya hemos comprobado que existen muchos accionistas que se encuadran en esta situación.

Todo lo anterior debería haber sido explicado con detalle por el Banco Santander. Sin embargo cada vez resulta más evidente que su única intención es detener la fuga de depósitos y evitar un buen número de demandas judiciales.

Aconsejamos a todos los accionistas que soliciten el asesoramiento experto e independiente de Basilea Abogados.