Hace unos días saltó a luz una nueva estafa, esta vez, de la mano de la empresa tecnológica Gowex. Esta empresa española fundada en 1999 había recibido numerosos premios, entre los que figuraban premio START-EX (un galardón que premia a aquellas empresas creadas en España que desde sus inicios apuestan por una visión global) otorgado en febrero de este mismo año.
La empresa mostraba unos beneficios realmente espectaculares, y así lo comunicaba mediante Hecho relevante de fecha 2 de julio de 2014 publicado en su propia página web:

“La compañía ratifica que alcanzó unos ingresos en 2013 de 182,6 millones de euros, de los cuales 25,4 corresponden a GOWEX Telecom y 157,2 corresponden a GOWEX Wireless; unos recursos propios de 94,4 millones de euros; un nivel de caja de 54,8 millones y habiendo devengado en el ejercicio 2013 impuestos sobre beneficios por importe de 10,5 millones de euros”.
En apenas dos años (en el año 2011 declaraban 66,6 millones) la empresa había prácticamente triplicado sus beneficios.
Lo que parecía un sueño inalcanzable para cualquier empresario, tenía los días contados. El día 6 de julio de 2014, el gigante se desplomaba. Jenaro García, consejero delegado de Gowex, reconocía la autoría de la falsedad de las cuentas y publicaba en su cuenta de twitter “Realizada mi confesión voluntaria en los juzgados Estoy dispuesto a asumir las consecuencias y colaborar con la justicia. Encaro las cosas”.
Se estima que el número de afectados podría rondar los 5.000 inversores con una media de inversión de unos 15.000 euros. Las pérdidas para los inversores podrían ser muy cuantiosas dado el desplome que acumulan las acciones, un 60% en apenas dos días.
A esta situación se une la suspensión en la cotización de las acciones de esta sociedad en el Mercado Alternativo Bursátil acordada por el Consejo de Administración de Bolsas y Mercados Españoles.
No obstante, tal y como afirma Carlos Rodríguez, abogado de Basilea Abogados “hasta que no contemos con la documentación pertinente, conviene ser prudente y no aventurarse”. Tras apelar a la prudencia, este letrado afirma que “lo que sí parece claro es que ha existido una falsedad en las cuentas, máxime tras las declaraciones del propio consejero delegado de Gowex, por lo que habría que estudiar las acciones que se podrían iniciar”.